Abogada del menor

Abogada del menor

En mi labor como «Verfahrensbeistand» o Abogada del menor defiendo los intereses de los menores en juicio en los procedimientos familiares.

En caso de separación, los padres a menudo se pelean por cuestiones de custodia y/o derechos de visita. La carga emocional que esto conlleva es muy fuerte para todos los miembros de la familia. Los padres suelen estar muy ocupados con sus preocupaciones y  disputas y pierden de vista el enfoque central en sus hijos.

Conforme al §158 FamFG, y si fuera necesario, el tribunal debe designar un representante del menor para los procedimientos y así salvaguardar los intereses de éste. Esto significa que el “Verfahresbeistand” está capacitado para averiguar cual es la voluntad subjetiva del menor y cuales son los criterios objetivos del denominado interés superior del menor (mediante conversaciones con los menores, los padres y,en su caso, con la escuela, la guardería, etc) y posteriormente defenderlos y exponerlos en juicio.

Es de particular importancia para mí que el menor permanezca en el punto de mira de los padres y no sea un mero un objeto sobre el que se decide en los Tribunales.

El nombramiento del “Verfahrensbeistand” se hace necesario cuando:

  • el bienestar o los interéses superiores del menor entran conflicto con el de su representante legal
  • el procedimiento puede suponer la revocación parcial o total de la guarda y custodia
  • en la persona de referencia del menor hubiera alguna modificación
  • el procedimiento se refiere a la devolución del menor o a una orden de detención
  • se prevé la exclusión o la limitación sustancial del derecho de visita
  • en procedimientos familiares internacionales, por ej., sustracción internacional de menores, custodia internacional y derecho de visita

Como “Verfahrensbeistand” actúo de forma independiente y bajo mi propia responsabilidad y estoy capacitada para presentar recursos en beneficio del menor y en contra de las decisiones de los tribunales.

Igualmente me ocupo de explicar al menor, de manera adaptada a su edad,  los hechos y el posible resultado del procedimiento. La experiencia ha demostrado que, debido a su neutralidad, los especialistas en familia son más aptos para este fin que los propios padres, quienes, debido a la carga de los procedimientos pendientes y a posibles disputas previas, a menudo no están en condiciones de explicar la situación a sus hijos de manera objetiva y comprensible.